¿Es dueño de algún bien que desee que sus familiares hereden? Si la respuesta es afirmativa, es importante que considere realizar un testamento para garantizar que sus propiedades pasen a quien usted decida, en caso de faltar. Piense en el esfuerzo que ha realizado por años para forjar un patrimonio y contacte a un notario público que le ayude a realizar un documento legal que evite problemas familiares.

Un testamento se define como un acto legal a través del cual una persona manifiesta, de manera libre, su voluntad para disponer de bienes, designándolos a una o varias personas después de su muerte. De acuerdo con el Código Civil pueden testar todas aquellas personas a quienes la ley no se los prohíba expresamente. Tal es el caso de menores de 16 o 14 años (dependiendo de la entidad federativa) y los que no disfruten de su cabal juicio.

A través de un testamento se dispone de propiedades como casas, terrenos, automóviles, joyas y obras de arte, entre otros bienes. Estos pueden ser heredados a personas físicas o morales sean o no familiares del testador. De esta forma, se protege lo que es suyo y se cumplen sus deseos.

Es importante señalar que existen diferentes tipos de testamentos como: privado, público abierto, público cerrado, público simplificado, ológrafo, militar, marítimo y el hecho en un país extranjero. ¿Desea saber en qué consiste cada uno? No dude en contactar a un notario público de renombre como el Lic. Jesús Alberto Humarán Castellanos quien le atenderá con profesionalismo.